La Resistencia Bacteriana y el PROA: Una Herramienta Indispensable
La resistencia a los antimicrobianos es una amenaza para la salud pública mundial por el uso excesivo e inapropiado de los antimicrobianos como el principal factor que favorece dicha resistencia. La resistencia a un antibiótico se produce cuando la bacteria es capaz de sobrevivir y crecer en presencia de uno o más antibióticos
En el Plan de Acción Mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos se han fijado objetivos estratégicos dentro de los cuales se destacan la mejora del conocimiento en resistencia a los antimicrobianos a través de comunicación permanente, educación y formación efectiva.
La sobreutilización del antibiótico ayuda a acelerar la selección de bacterias resistentes con la consiguiente pérdida de eficacia de estos antibióticos.
Y surge un problema adicional: el desarrollo de nuevos antibióticos está rezagado respecto a la emergencia de microorganismos extremadamente resistentes lo que ocasiona la falta de recursos terapéuticos para el tratamiento de infecciones severas.
Frente a esta problemática, surgen los Programas de Optimización de Antimicrobianos (PROA) con un objetivo prioritario: reducir la resistencia a los antibióticos.
Los beneficios que el PROA ha demostrado en la mayoría de los sitios donde se ha implementado este programa son: prolongar la vida útil de los antimicrobianos, disminución de infecciones asociadas a la atención de salud, reducción de infecciones por gérmenes multidrogo resistentes, mejorar la calidad de atención y seguridad del paciente, establecer directrices multidisciplinarias de mejora continua.
El rol del Laboratorio de Microbiología es imprescindible dentro del PROA y consiste en: optimización de las técnicas de diagnóstico microbiológico e implementación de métodos rápidos, tamizaje e identificación de mecanismos de resistencia, e informe interpretado del antibiograma.
Otras funciones relevantes de la Microbiología son: establecer la presencia de microorganismos más frecuentes por origen y servicio y las tasas de resistencia antimicrobiana, así como alertar al Comité de Infecciones de su hospital y organismos locales o regionales el hallazgo de microorganismos multirresistentes.
El Programa de Optimización de antimicrobianos (PROA) debe basarse en un correcto y rápido diagnóstico microbiológico mediante cultivo y antibiograma y pruebas moleculares Infect Dis Ther 2023 Jun; 1 (6): 1445-1463
El uso de métodos de diagnóstico rápido (RDTS) se ha implementado a nivel mundial con el objeto de: permitir tomar decisiones terapéuticas y epidemiológicas acertadas, reducir los efectos secundarios del uso de antibióticos y esto se traduce en menor presión selectiva de resistencia, menor toxicidad a corto, mediano y largo plazo y rápido des escalonamiento del antibiótico y reducción importante en los costos asociados a tiempos de estancia, exámenes adicionales, antibióticos de amplio espectro y tiempo de servicio de los profesionales de la salud.
Otro de los objetivos importantes para optimizar el uso de antimicrobianos es la lectura interpretada del antibiograma (LIA), que consiste que elaborar un reporte final del antibiograma interpretado la información que este contiene, proporcionado datos importantes tanto para el ámbito clínico como epidemiológico.
El antibiograma busca predecir el comportamiento que tendrá in vivo un antibiótico a ser usado frente a una bacteria causal de una infección bacteriana; sin embargo, el comportamiento in vitro podría verse afectado in vivo por circunstancias como las dosis utilizadas, sitio de infección, la adherencia del paciente al tratamiento, que perjudicaría el tratamiento y la recuperación final del paciente.
Los antibióticos que se reportan en el antibiograma deben realizase en consenso con el comité de infecciones y el PROA de cada institución, considerando criterios como la epidemiología local, sitio de la infección, edad del paciente, resistencias naturales, mecanismos de resistencia intrínsecos; siempre se debe priorizar en el informe antibacterianos de primera generación y alternativas terapéuticas en caso de un microorganismo multirresistente.
Se deben añadir notas de reporte, que ayuden al médico tratante a decidir de manera adecuada la terapia antibacteriana, como las resistencias naturales, mecanismos de resistencia y recomendaciones pertinentes, como, por ejemplo: “germen productor de betalactamasa de espectro extendido. No se recomienda el uso de cefalosporinas ni aztreonam”
Es ideal que el Laboratorio de Microbiología ofrezca en su informe opciones terapéuticas para el tratamiento de las infecciones graves o asociadas a la atención en salud, sugiriendo una terapia combinada, que el médico tratante lo considerará o lo rechazará de acuerdo con su criterio clínico.
En resumen, frente a esta lucha por detener la resistencia a los antibacterianos, el PROA es hoy una buena alternativa y la función del laboratorio de Microbiología es indispensable en esta batalla: el cultivo y antibiograma sigue siendo importante y no se la puede descartar, pero el uso del diagnóstico molecular es imprescindible en infecciones graves o bacterias multirresistentes o en sospecha de origen viral de la infección. La interpretación del antibiograma es fundamental para iniciar un tratamiento antibacteriano y conseguir la adherencia del paciente en infecciones comunitarias.
NOVACLINICA SANTA CECILIA implementó el PROA conformado de manera multidisciplinaria por Infectología, Laboratorio Clínico, Enfermería, Farmacia y el apoyo permanente de Autoridades Médicas y Administrativas y ha iniciado un programa de comunicación sostenido sobre la resistencia bacteriana y tiene como objetivo principal optimizar el uso de antibióticos, reducir costos de atención sanitaria y esto repercutirá en una eficiente y segura atención al paciente.




